TRaUMa

El trauma es una respuesta emocional a uno o diferentes eventos estresantes o perturbadores, que afectan a la salud emocional, mental o física (somatizaciones) a corto o largo plazo.

Un equipo
Cuidando de ti

TRaUMa SeGÚN
eMDR

Desde la perspectiva de EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), el trauma ocurre cuando una experiencia abrumadora queda “atrapada” en el sistema nervioso, impidiendo que el cerebro la procese de manera adecuada. Esto provoca que los recuerdos traumáticos sigan causando malestar emocional y síntomas, como ansiedad, miedo o flashbacks, mucho tiempo después del evento. EMDR trabaja para reprocesar estos recuerdos atrapados, permitiendo que el cerebro los integre de manera saludable, lo que reduce su impacto emocional y facilita la recuperación.

TRaUMa De
aPeGO

El Trauma de Apego se refiere a las heridas emocionales que surgen de relaciones tempranas disfuncionales o inseguras con los cuidadores principales, generalmente durante la infancia. Este tipo de trauma ocurre cuando una criatura no recibe el amor, la seguridad y el apoyo emocional necesarios para desarrollar un apego seguro, lo que puede tener efectos duraderos en su desarrollo emocional y en sus relaciones futuras.

  • Negligencia emocional o física
  • Abuso emocional, físico o sexual
  • Separaciones tempranas o pérdidas significativas
  • Entornos caóticos o impredecibles
  • Inseguridad en las relaciones: Dificultad para confiar en los demás o para establecer relaciones saludables y estables.
  • Problemas emocionales: Ansiedad, depresión, baja autoestima y una tendencia a experimentar emociones intensas y desreguladas.
  • Patrones de apego disfuncionales: Desarrollo de estilos de apego ansioso, evitativo o desorganizado, que afectan la forma en que la persona se relaciona con los demás.
  • Dificultades en la regulación emocional: Problemas para manejar el estrés y las emociones, lo que puede llevar a comportamientos impulsivos o autodestructivos.
  • Psicoterapia: La terapia individual, especialmente la terapia centrada en el apego y la terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR), pueden ayudar a procesar y sanar el trauma de apego.
  • Terapia de vínculo o terapia de pareja: Puede ser útil para mejorar la seguridad emocional y las relaciones íntimas en la vida adulta.
  • Reprocesamiento del apego: Intervenciones con EMDR o IFS que ayudan a la persona a reinterpretar y sanar sus experiencias tempranas de apego.
  • Desarrollo de habilidades de regulación emocional: Aprender técnicas para manejar emociones intensas y reacciones impulsivas.
  • Mejora en las relaciones interpersonales: Establecimiento y desarrollo de relaciones más seguras y satisfactorias.
  • Incremento de la autoestima: Superación de la autocrítica y desarrollo de una autoimagen más positiva.
  • Regulación emocional más efectiva: Mayor capacidad para manejar el estrés y las emociones difíciles.
  • Recuperación del sentido de seguridad: Reconstrucción de un sentido interno de seguridad y estabilidad.
  • Ofrecer un vínculo de apego más seguro a nuestros hijos, así como a nuestros pacientes, alumnos…

El trauma de apego puede tener un impacto profundo en la vida de una persona, pero con el tratamiento adecuado, es posible sanar y desarrollar relaciones más saludables y una vida emocional más equilibrada.

TRaUMa DeL
DeSaROLLO

Es un cuadro de sintomatología traumática con características añadidas:

  • Exposición repetida a situaciones traumáticas: A diferencia de un solo evento traumático, el trauma de desarrollo ocurre a lo largo del tiempo, generalmente en los primeros años de vida.

  • Dificultades de apego: Los niños que experimentan trauma de desarrollo a menudo luchan con la confianza y la seguridad en las relaciones. Estas situaciones se dan en el marco de la relación con sus Figuras de Apego y, por tanto, es un contexto del que no pueden escapar.

  • Impacto en múltiples áreas de desarrollo: Afecta la capacidad del niño para regular emociones, formar relaciones seguras y desarrollar una autoimagen positiva.
  • Problemas emocionales y de conducta: Ansiedad, depresión, ira, conductas autodestructivas o problemas de comportamiento en casa o en la escuela.
  • Dificultades en las relaciones: Problemas para formar y mantener relaciones saludables, a menudo debido a patrones de apego inseguros.
  • Problemas cognitivos y de aprendizaje: Dificultades de concentración, memoria y rendimiento académico.
  • Desregulación emocional: Incapacidad para manejar el estrés y las emociones intensas de manera efectiva. En ocasiones es necesaria una intervención complementaria en integración sensorial para ayudar en el proceso de regulación, así como otros complementos como el Neurofeedback, por ejemplo.
  • Terapia basada en el apego con EMDR, IFS y otros enfoques: Se enfoca en sanar las relaciones tempranas y desarrollar un sentido de seguridad y confianza en los demás.
  • Intervenciones familiares: Involucrar a la familia en el proceso terapéutico para mejorar las dinámicas familiares y apoyar el desarrollo saludable del niño.

Son tratamientos de cierta duración, que implican a la familia en todas sus fases.

  • Mejora en la regulación emocional: Mayor capacidad para manejar el estrés y las emociones.
  • Relaciones interpersonales más saludables: Desarrollo de relaciones más seguras y satisfactorias.
  • Recuperación de la autoestima: Desarrollo de una autoimagen más positiva y segura.
  • Mejor rendimiento cognitivo y académico: Incremento en la concentración, memoria y habilidades de aprendizaje.
  • Reducción de síntomas de ansiedad y depresión: Alivio de los síntomas emocionales y comportamentales asociados con el trauma.

El tratamiento del trauma de desarrollo es un proceso complejo que requiere un enfoque integral con un terapeuta especializado, adaptado a las necesidades individuales del paciente. Con el apoyo y acompañamiento personal, familiar y escolar adecuado es posible sanar y llevar una vida equilibrada y satisfactoria.

TePT eN INFaNCIa
Y aDOLeSCeNCIa

El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) en niños es una condición psicológica que se desarrolla después de que un niño ha experimentado o presenciado un evento traumático como desastres naturales, accidentes graves o la pérdida de un ser querido. Este trastorno afecta su bienestar emocional, comportamiento y desarrollo.

  • Revivendo el trauma: Los niños con TEPT pueden experimentar recuerdos intrusivos del evento traumático, pesadillas o “flashbacks” que los hacen revivir el trauma repetidamente.
  • Evitación: Pueden evitar lugares, personas o actividades que les recuerden el trauma, y es posible que no quieran hablar sobre el evento.
  • Aumento de la ansiedad y la hiperalerta: Los niños pueden mostrarse más ansiosos, irritables o temerosos, y pueden tener dificultades para relajarse o concentrarse.
  • Cambios en el comportamiento: Pueden volverse más retraídos, tener problemas de sueño, mostrar regresiones (como mojar la cama) o manifestar comportamientos agresivos o desafiantes.
  • Alteraciones en el estado de ánimo: Sentimientos persistentes de tristeza, culpa, vergüenza o miedo pueden estar presentes, y pueden perder interés en actividades que solían disfrutar.
  • Dificultades escolares: Problemas de concentración, disminución del rendimiento académico y problemas de comportamiento en la escuela.
  • Problemas en las relaciones: Dificultad para confiar en los demás o establecer relaciones cercanas, incluso con amigos o familiares.
  • Problemas de salud física: Dolores de cabeza, estómago u otros síntomas físicos sin causa médica aparente, que están vinculados al estrés emocional.
  • Autoestima y autopercepción afectadas: Sentimientos de culpa o vergüenza que pueden influir negativamente en la autoestima del niño.
  1. Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (EMDR): Técnica efectiva para procesar recuerdos traumáticos y reducir su impacto emocional, es la recomendada por la OMS para el tratamiento de TEPT.
  2. Intervenciones familiares: Involucrar a los progenitores y la familia en el tratamiento para proporcionar apoyo y mejorar la dinámica familiar.
  • Alivio rápido de los síntomas: Los niños suelen experimentar una reducción significativa de los síntomas de TEPT después de unas pocas sesiones de EMDR.
  • Mejora en la regulación emocional: El niño aprende a manejar mejor el estrés y las emociones relacionadas con el trauma.
  • Fortalecimiento de la resiliencia: Ayuda al niño a desarrollar habilidades para enfrentar futuros desafíos emocionales.
  • Restablecimiento de un sentido de seguridad: El niño puede sentirse más seguro y menos amenazado por los recuerdos del trauma.

El uso de EMDR en el tratamiento del TEPT en niños ofrece un enfoque estructurado y eficaz para ayudar a los niños a sanar del trauma, permitiéndoles avanzar hacia una vida emocional más equilibrada y segura.

Además del recuerdo traumático responsable de la aparición del TEPT, es posible trabajar sobre recuerdos similares anteriores y sobre relaciones de apego inseguras o desorganizadas.

El enfoque de los progenitores hacia la crianza y la forma en que responden a las necesidades emocionantes de sus hijos son fundamentales para el desarrollo de un apego más seguro. La calidad del apego es un factor fundamental de protección frente a las experiencias potencialmente traumáticas.

DUeLO Y TRaUMa

“El duelo es amar en presencia a amar en ausencia”
(Thomas Attig)

El duelo traumático se caracteriza por shock e incredulidad, dificultando la aceptación de la pérdida, especialmente si fue repentina o violenta. Las personas pueden experimentar recuerdos intrusivos del evento traumático, reviviéndolo repetidamente.

Las emociones intensas y fluctuantes, como la angustia, la ira o la culpa, suelen ser más persistentes y difíciles de manejar que en un duelo típico.

También es común la evitación, evitando pensar en la pérdida o lugares y personas que lo recuerden, y la desregulación emocional, con dificultad para controlar las emociones intensas, lo que puede llevar a conductas impulsivas o autodestructivas. El doliente tiene un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental como depresión, ansiedad o TEPT.

En cuanto al impacto en la vida diaria, las personas pueden experimentar dificultad para funcionar, afectando su trabajo, relaciones y cuidado personal. El aislamiento social también es común, ya que el dolor emocional puede llevar a evitar las relaciones y actividades. Además, el estrés intenso puede provocar problemas de salud física, como insomnio, fatiga y dolores de cabeza.

Atender un duelo traumático es necesario si el duelo no se está resolviendo de forma natural.

  1. Terapia psicológica:
  • Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (EMDR): Técnica eficaz para procesar el trauma y reducir la intensidad emocional de los recuerdos intrusivos.
  • Terapia de duelo: Se enfoca en ayudar a la persona a enfrentar y aceptar la pérdida, adaptarse a la nueva realidad y encontrar un sentido de propósito tras la pérdida.
  1. Cuidado personal: Estrategias como el ejercicio regular, la alimentación saludable y las prácticas de relajación (como la meditación o la respiración profunda) pueden ayudar a manejar el estrés.
  2. Intervenciones farmacológicas: En algunos casos, pueden ser necesarios medicamentos para tratar síntomas severos de ansiedad, depresión o insomnio.
  • Alivio de los síntomas traumáticos: Disminución de la intensidad de los recuerdos intrusivos y las emociones perturbadoras.
  • Mejora en el funcionamiento diario: Mayor capacidad para volver a las rutinas normales y participar en actividades sociales.
  • Reconstrucción de la identidad: Ayuda en el proceso de encontrar un nuevo sentido de identidad y propósito tras la pérdida.
  • Recuperación emocional: Progreso hacia un estado de paz y aceptación con respecto a la pérdida.

El duelo traumático es un proceso profundamente doloroso que requiere atención y apoyo especializado. Con el tratamiento adecuado, las personas pueden aprender a vivir con la pérdida y recuperar su bienestar emocional.

eMDR

Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares

Es un abordaje psicoterapéutico basado en la evidencia científica, recomendado por la OMS para el tratamiento de trauma y otras dificultades.

A través de movimientos oculares guiados u otros tipos de estimulación bilateral, EMDR facilita que el cerebro reprocesa recuerdos dolorosos que quedaron “atrapados”, lo que reduce su impacto emocional. Este enfoque terapéutico es eficaz no solo para tratar el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), sino también para abordar una variedad de problemas emocionales, como la ansiedad, la autoestima o profundas creencias negativas acerca de uno mismo.

TEPT EN ADULTOS
DISOCIaCIÓN

La disociación es un fenómeno psicológico que, según los modelos clínicos más avanzados, se refiere a una desconexión o separación entre pensamientos, emociones, sensaciones y la propia identidad. En situaciones de trauma o estrés extremo, el cerebro puede recurrir a la disociación como un mecanismo de defensa para protegerse del sufrimiento emocional.

Desde el modelo EMDR, la disociación se entiende como una respuesta adaptativa del sistema nervioso ante experiencias abrumadoras. Cuando una vivencia supera la capacidad de afrontamiento, el cerebro puede desconectarse parcial o totalmente de la experiencia para protegerse, manteniendo esa información sin integrar adecuadamente en la memoria. Este funcionamiento puede dar lugar, en el presente, a sensaciones de irrealidad, desconexión emocional o corporal, o reacciones intensas que parecen no tener una causa clara.

Este modelo propone que, ante un trauma, pueden surgir distintos “estados del yo” o subpersonalidades. Algunos se ocupan de la vida cotidiana, y otros contienen el dolor. Pueden funcionar de forma casi independiente.

La disociación no es un fenómeno único, sino que puede presentarse en distintos grados. Desde formas leves de desconexión emocional o corporal, hasta configuraciones más complejas en las que la experiencia interna se organiza en diferentes partes o estados del yo. Estos grados se comprenden mejor como respuestas adaptativas al trauma, y no como categorías cerradas o diagnósticos automáticos

Enfoques como EMDR trabajan para integrar esas partes disociadas. El objetivo es procesar el trauma de forma segura, favoreciendo una recuperación profunda y adaptativa.