DUeLO Y TRaUMa


El duelo es pasar de amar en presencia a amar en ausencia.»
(Thomas Attig)

El duelo traumático es un tipo de duelo que ocurre tras la pérdida de un ser querido en circunstancias extremadamente dolorosas o violentas, como accidentes, suicidios, homicidios o desastres naturales. Este tipo de duelo es más complejo que el duelo “normal” debido a la naturaleza traumática del evento, lo que puede dificultar el proceso de adaptación y recuperación.

Características principales

Las emociones intensas y fluctuantes, como la angustia, la ira o la culpa, suelen ser más persistentes y difíciles de manejar que en un duelo típico.

También es común la evitación, evitando pensar en la pérdida o lugares y personas que lo recuerden, y la desregulación emocional, con dificultad para controlar las emociones intensas, lo que puede llevar a conductas impulsivas o autodestructivas. El doliente tiene un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental como depresión, ansiedad o TEPT.

Impacto en la vida diaria

En cuanto al impacto en la vida diaria, las personas pueden experimentar dificultad para funcionar, afectando su trabajo, relaciones y cuidado personal. El aislamiento social también es común, ya que el dolor emocional puede llevar a evitar las relaciones y actividades. Además, el estrés intenso puede provocar problemas de salud física, como insomnio, fatiga y dolores de cabeza.

Atender un duelo traumático es necesario si el duelo no se está resolviendo de forma natural.

¿Cómo lo abordamos en Elán Piscología?

1. Terapia psicológica:

  • Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (EMDR): Abordaje eficaz para procesar el trauma y reducir la intensidad emocional de los recuerdos intrusivos.

  • Terapia de duelo: Se enfoca en ayudar a la persona a enfrentar y aceptar la pérdida, adaptarse a la nueva realidad y encontrar un sentido de propósito tras la pérdida.

2. Cuidado personal: Estrategias como el ejercicio regular, la alimentación saludable y las prácticas de relajación (como la meditación o la respiración profunda) pueden ayudar a manejar el estrés.

3. Intervenciones farmacológicas: En algunos casos, pueden ser necesarios medicamentos para tratar síntomas severos de ansiedad, depresión o insomnio.

¿Qué podemos esperar del tratamiento?

  • Alivio de los síntomas traumáticos: Disminución de la intensidad de los recuerdos intrusivos y las emociones perturbadoras.
  • Mejora en el funcionamiento diario: Mayor capacidad para volver a las rutinas normales y participar en actividades sociales.
  • Reconstructción de la identidad: Ayuda en el proceso de encontrar un nuevo sentido de identidad y propósito tras la pérdida.
  • Recuperación emocional: Progreso hacia un estado de paz y aceptación con respecto a la pérdida.

El duelo traumático es un proceso profundamente doloroso que requiere atención y apoyo especializado. Con el tratamiento adecuado, las personas pueden aprender a vivir con la pérdida y recuperar su bienestar emocional.